La flor verde colgante es ideal para crear arreglos con mayor dinamismo visual, aportando caída, profundidad y movimiento sin restar protagonismo a la flor principal.
Es muy utilizada en ramos silvestres, centros decorativos, composiciones suspendidas y montajes de eventos donde se busca un acabado más natural.
Su versatilidad permite trabajar estilos frescos, orgánicos y muy actuales en floristería profesional.